Muy cerca de el Tiembo, pacen en calma los Toros de Guisando,
nada menos que desde el siglo II antes de Cristo.
Un joven fresno crece delante de tanta historia
Y los toros de Guisando,
casi muerte y casi piedra,
mugieron como dos siglos hartos de pisar la tierra.
(Federico García Lorca, Llanto por Ignacio Sánchez Mejías)