PORTADA PLANTAS GALERÍA TÉCNICAS FORO HERBOLARIO CUENTOS
VIAJEROS BICHOS ENLACES LIBROS WEBCAM GLOSARIO GUÍA
DE USO
El Jardín Bonito
Enlaces

PREGÚNTALE A LÜBEK
Un relato de Pablo F.

<<< - 4 - >>>

- Era algo así como un empleo de camarero, le ocupaba todo el día y le pagaban una miseria. Pero no le importaba. Cualquier cosa antes que seguir oliendo a cabra. Y hasta esas penas pasaron enseguida, en cuanto organizó las primeras partidas con el personal del hotel. Al fin y al cabo, algo había aprendido con aquellos tramposos en el pueblo. Pronto comenzó a ver la vida de otra manera. Se dio cuenta de lo bonitas que eran las mujeres, bien lavadas, pintadas y hasta sin bigote, y de lo largas que tenían las piernas, bajo todos esas faldas. Y es que los ricachones llevaban a aquel lujoso lugar a sus esposas, a sus hijitas y sus queridas para que remojaran el trasero entre sombrillas y cócteles. Sí señor, el sol lucía de otra manera, el mar no se acababa nunca, y aquellas mujeres… aquellas mujeres por todas partes.
- Puedes jurarlo, para un chico recién salido del pueblo era el paraíso, el mismísimo paraíso -Me dijo Lubek muy bajito, con los ojillos cerrados antes de dar un trago tan largo que creí que se asfixiaba.

Pregúntale a Lübek

Aproveché la pausa para preguntarle por Emil Rostok. Lubek agitó la botella vacía y dijo que lástima que no hubiera más y que se marchaba porque tenía una partida en la trinchera de al lado. Menos mal que casi no se podía levantar y me dio tiempo a traer la otra botella. Cuando la vio cambió de idea. Se puso rojo aguantando el aliento en otro trago sin final y enseguida siguió hablando. Pero ahora de un barco que atracaba en los puertos del norte, donde tocaba el acordeón y volvía locas a esas mujeres de bocas rojas y de piernas largas que estaban esperándole. Entonces le pregunté que qué tenía que ver eso con el hotel lujoso y, sobre todo, con Emil Rostok. Me miró como si no me conociera y, estirando mucho el cuello, dijo que eso debió ser cuando llegó la gente del cine.
Parece que iban a rodar una película allí mismo. Se armó un buen lío con los focos, las grúas, los decorados de cartón y todo eso. En unos días invadieron el hotel piratas, árabes de pega y bailarinas luciendo el ombligo. Sí señor, fue un espectáculo impresionante para él, que no había visto más que una película en la capital de la provincia. Entre hipos me aseguró que fue allí cuando le nació esa afición tan exagerada al cine.

<<< - 4 - >>>

PREGÚNTALE A LÜBEK

 

PORTADA - PLANTAS - GALERÍA - TÉCNICAS - FORO - HERBOLARIO - CUENTOS

VIAJEROS - BICHOS - ENLACES - LIBROS - WEBCAM - GLOSARIO - GUÍA DE USO

© Copyright 2000-2016 eljardinbonito.es - Todos los derechos reservados