Sus
hojas tienen forma de acícula, alineándose en dos
filas a lo largo de las ramillas. Florece profusamente en primavera, dando
las flores de cada sexo en pies separados (dióico).
Cuando acaba el otoño maduran los frutos, de color rojo intenso. Las semillas
son muy duras y están rodeadas de una cubierta carnosa (arilo).
Variedades:
Taxus bacata “fastigiata” o tejo irlandés, tiene forma columnar que va ensanchando con la edad, alcanza hasta 5
m. de altura. Todas las plantas son femeninas.
Taxus bacata “Fastigiata aurea” como la anterior, pero de follaje
dorado;
Taxus bacata “repandens” forma reptante que no supera el medio
metro de altura y puede cubrir hasta 4 m. de ancho.
Taxus bacata “semperaurea” de vistosos tonos amarillos todo el
año. Puede alcanzar hasta 2 m de alto. Originario: de
Europa, se extiende desde el norte de África hasta el norte de Europa y
hasta el Cáucaso. También hay especies
americanas.
Situación: puede
crecer al sol o a la sombra. Tolera bien la contaminación y prospera en
cualquier suelo, aunque gusta de los calcáreos, en zonas ricas, bien
drenadas, húmedas y frescas.
Cultivo: muy
apreciado en jardinería. No tiene especiales necesidades. Útil como seto,
para escultura vegetal o como ejemplar único. Excelente como fondo de otras
plantas por sus hojas densas, oscuras y pequeñas. Su madera es recia y
flexible, de textura fina, muy utilizada para trabajos de ebanistería. Es
el árbol de los cementerios en Gran Bretaña.
Poda: Admite la poda
para elaborar setos formales y esculturas vegetales. Se renueva con
facilidad, incluso desde la madera vieja.
Multiplicación: por
las semillas.
Problemas: Toda la
planta es muy venenosa. Las hojas y las semillas contienen taxina, un alcaloide de efectos fulminantes, pero no
los arilos del fruto (pulpa que rodea la semilla). A los pájaros les
encantan estos frutos, seguramente porque no digieren las semillas.
