Cultivo: Como arbusto singular. Se puede utilizar para crear setos bajos. También
para jardinería escultural o topiaria sencilla.
Situación: Es resistente. Al sol. En cualquier suelo permeable.
Formación: Conviene despuntar las plantas de vez en cuando para mantener la forma
compacta.
Poda: En otoño después de florecer. Eliminar las flores
marchitas y las ramas muy crecidas. Las podas fuertes se hacen a principios
de la primavera, cada dos o tres años, cuando las plantas hayan
perdido la forma.
Multiplicación: Por esquejes, en verano. Es mejor sustituir las plantas viejas.
Problemas: Las ramas crecen mucho, se abren y dejan huecos pelados. Esto ocurre especialmente
después de la floración. Por eso conviene el recorte continuo.
También se pueden eliminar las flores antes de que maduren para
favorecer el aspecto compacto.