La pyracantha es urbusto
perenne, espeso y con espinas. Flores blancas pequeñas a principios
del verano. Abundantes bayas en otoño que nacen en las ramas maduras.
Pueden ser rojas,
naranjas o amarillas.
Situación: Resistente.Tolera cualquier suelo, al sol o en semisombra.
Formación: Puede llegar a los 3 m. como arbusto aislado. También es interesante
en los bordes. Guiado por un muro o una valla puede ser espectacular.
Funciona bien como seto o como pantalla.
Poda: A mediados de la primavera. Los formados en una pared necesitan podas
enérgicas, incluida otra al final del verano en la que se acortan
los brotes del año y que ayuda a los frutos a madurar, permitiendo
además que se vean mejor. En ellos se creará una estructura
principal, eliminando por completo las ramas no deseadas.
Los setos formales se recortan dos o tres veces en la temporada de crecimiento.
Se pueden renovar desde la primavera al verano, aguantando bien las podas
radicales. Los arbustos apenas necesitan poda, eliminándo únicamente
las ramas largas o molestas.
Multiplicación: Por
semillas en primavera o por esquejes en verano.
Problemas: Los arbustos pueden padecer el fuego bacteriano.
Cuidado con sus agudas espinas al podarlo y manipularlo. El cotoneaster
es muy parecido y además no pincha.