Insectos
que atacan a gran variedad de plantas. Miden de 0,5 a 6 mm. Pueden tener
color ocre, amarillo, verde o negro. Se agrupan en colonias en los brotes
tiernos, en las hojas y las flores. Provocan daños directos al
absorver la savia, deformando las hojas. Generan una secrección
melosa en la que puede desarrollarse la Negrilla y que atrae a las hormigas,
que ayudan a extender la plaga transladando de un sitio a otro a los
individuos sin alas. Además, los pulgones pueden transmitir virus
y otras enfermedades.
Se
combaten de forma biológica con sus depredadores naturales, como
la mariquita o los sírfidos. Para el tratamiento químico
existen diversos productos en el mercado que conviene alternar para
que no se genere resistencia. Estos pueden ser de contacto o sistémicos.
Deben aplicarse en cuanto se observen las primeras colonias.

Brote de rosal atacado por pulgones