
Detalle de una ramilla de pinsapo
Originario: el pinsapo es endémico de zonas muy concretas, como la sierra de Grazalema, en Málaga y Cádiz, en España. Identificado por primera vez en 1.837 por el botánico suizo Edmond Boissier.
Variedades: Abies pinsapo “glauca” es de color verde azulado.
Situación: al sol o a media sombra. En cualquier tipo de suelo preferentemente calizo. Se adapta a una amplia variedad de climas y de terrenos.
Cultivo: el pinsapo es una conífera empleada a menudo en jardinería por su elegancia. Crece despacio. No tolera el frío o el calor extremo. Tampoco debe de faltarle la humedad, en el suelo y ambiental, incluso en verano.
Poda: no es necesaria. En caso de haga falta, se realizará durante el periodo de descanso vegetativo, en invierno.
Multiplicación: por semilla y por esquejes.
Problemas: aunque los pinsapares se encuentran protegidos dentro de parques naturales, los incendios, la presión ganadera o urbanística y hasta el mismo turismo representan una amenaza permanente.