
Ramas
con frutos
La hiedra es una planta perennifolia
trepadora que se extiende por los soportes sosteniéndose por si
misma. Puede alcanzar hasta 15 metros. También puede estenderse
por el suelo. Puede ser muy longeva, desarrollando gruesos troncos. Las
ramas que trepan y las que florecen tienen hojas diferentes. Flores sin
importancia, en otoño-invierno. Hay formas variegadas muy vistosas. Hedera Colchica tiene las hojas grandes y es muy apropiada para
cubrir el suelo. Hedera Ibernica tiene un fuerte y rápido
crecimiento.
Habita: En zonas sombrías, en los bosques, subiendo por los árboles.
Cultivo: Muy últil para cubrir muros, paredes y elementos que deseemos ocultar
a la vista. También se puede usar como planta de cobertura.
Situación: Resistente o semirresistente. Crece en cualquier sitio, tolerando bien
la sombra, aunque son más favorables el terreno calcáreo
y el clima suave. Las especies variegadas necesitan algo de sol y son
menos resistentes.
Formación: Trepa por sí misma, fijándose a cualquier superficie áspera
con sus raices aéreas autoadherentes. Se guiarán los tallos
jóvenes para cubrir mejor el espacio deseado. Los ejemplares de
hoja pequeña se pueden usar para la jardinería escultural
si se dirigen por pequeñas estructuras.
Poda: Se hará con frecuencia para tenerla controlada y que
su peso no amenace la estructura en que se apoya. En las que trepan se
eliminan los vástagos que se abren. Mejor a principios de la primavera,
antes del crecimiento, o verano. El recorte de las plantas jóvenes
tras su plantación estimula el crecimiento. Aguanta las renovaciones
que se pueden hacer cortando la planta a 1 m. de altura. Retoñan
desde la madera vieja.
Multiplicación: Se plantarán tallos que tengan raices.
Problemas: Cuando los tallos engrosan mucho pueden poner en peligro los muros, desprendiendo
el revestimiento, y atascar los desagües. Nunca debe alcanzar las
tejas.
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