Familia de las Malváceas. El hibisco es un arbusto caducifolio de porte erecto.
Suele superar los 2 m. Florece a finales del verano, sobre las ramas del
año, en las axilas de las hojas. Flores bonitas, de forma acampanada,
de color rosa pálido, malva o azul y con una mancha oscura en el
centro. Fruto en forma de cápsula.
Cultivo: Muy resistente. Aguanta bien la sal de las zonas costeras. Se puede usar
como arbusto singular o como seto con flores.
Situación: A pleno sol. Protegido de los vientos. En terreno profundo, húmedo,
rico y bien drenado.
Poda: Podar los ejemplares jóvenes para que se vuelvan densos
y las ramas nazcan desde abajo. No conviene podar los adultos, aunque
a veces hay que hacerlo para corregir la estructura, a principios de la
primavera. Los vástagos enfermos se cortan por una zona que esté
sana.
Para renovarlos se eliminan por completo las ramas muy viejas y se dejan
muy cortas el resto. Volverá a crecer con facilidad. Si la planta
está muy dañada tal vez interese cambiarla por una nueva.
Problemas: El viento puede llegar a tumbarlo ya que el agarre de sus raíces
no es muy fuerte. Por la misma razón se inclina con facilidad.
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