
Flores de pensamiento
Origen: se creó de forma artificial en el siglo XIX, a partir de la especie rústica viola tricolor.
Situación: le gusta la luz, pero puede estar al sol o en semisombra, en cualquier tipo de terreno.
Cultivo: el pensamiento es utilizado en macizos, borduras y para macetas. También puede emplearse como flor cortada. El incorporar nutrientes al suelo mejorará sensiblemente la floración. En tiempo seco debe cuidarse que no le falte riego.
Poda: Conviene retirar las flores según se van marchitando. A finales de la primavera las plantas estarán bastante perjudicadas y será el momento de cortar los tallos para que rebroten con fuerza en la siguiente temporada.
Multiplicación: se plantan en otoño.
Problemas: puede ser víctima de pulgones, caracoles y babosas. También sufre ataques del oídio, en cuyo caso es mejor sustituir las plantas.