Situación: En lugar protegido, al sol. El suelo ha de ser profundo y bien drenado.
Formación: Guiarlos con un eje central.
Poda: La menos posible en los adultos y nunca se deben realizar
podas drásticas. Soportan mal la poda porque pierden savia en abundancia y las ramas están formadas por cavidades
en las que se pueden generar huecos si no se hace correctamente.
Se cortan las partes molestas y las dañadas por las heladas desde
el verano hasta mediado el invierno, nunca en primavera, ya que es cuando
más savia perdería. Al eliminar una rama no hay que tocar
el collar. Se puede despejar el tronco en los primeros años del
árbol, evitando así que se generen huecos.
Multiplicación: Las nueces se siembran en otoño. No toleran bien los transplantes,
siendo preferible utilizar plantas de un par de años con el sistema
radicular bien desarrollado pero sin que llegue a exceder el recipiente.
Problemas: Los árboles jóvenes son muy sensibles al viento y al frío
por lo que se deben plantar protegidos.