La
madreselva es una trepadora de hoja perenne de la familia de las
caprifoliáceas. Produce tallos sarmentosos y es de crecimiento muy
vigoroso. Las hojas son opuestas. Da grandes grupos de flores tubulares de
color blanquecino, en una floración larga y de mucho olor y colorido. Es
fruto son pequeñas bayas.
Situación: Al sol o a media
sombra. En suelo rico y húmedo, pero con buen drenaje.
Cultivo: es bastante
desgarbada y queda mejor con un aspecto informal. Muy empleada en muros y
vallados, por los que se debe atar y guiar al principio hasta conseguir una
buena estructura. Es muy resistente.
Poda: nada más
plantarla se deben reducir los tallos a menos de la mitad para que ramifiquen. Cuando
ocupe todo el espacio asignado se deben ir recortando los extremos de los
tallos y someterla a podas periódicas para contener su crecimiento. Después
de la floración se eliminan los tallos molestos y algunos de los viejos. Admite
las podas severas.
Multiplicación: Por esquejes o
acodando las ramas en verano.
|