Originario: De Europa, en especial de la zona mediterránea.
Variedades: Existen muchísimas variedades de lirios, en una amplia gama de colores y sus combinaciones.
Situación: Al sol o a media sombra. El lirio crece en toda clase de suelos, mejor si el terreno es rico, suelto, algo calizo y con buen drenaje. Resistente al calor y también al frío y a las heladas. El riego debe ser moderado, para evitar que el suelo se encharque y se pudran los rizomas.
Cultivo: El lirio es muy apreciado por su cultivo sin complicaciones y sobre todo por sus flores. A veces se usa en masa, para cubrir grandes superficies como los taludes. Los rizomas, tratados adecuadamente, se emplean como purgantes y en perfumería. En la antigüedad también se le daban utilidades mágicas, como la elaboración de filtros de amor.
Poda: no es necesario más que cortar los tallos cuando todas sus flores se marchitan y también las hojas que se vayan secando.
Multiplicación: Se hace dividiendo los rizomas, cuando termina el verano.
Problemas: En algunos sitios el lirio puede llegar a ser especie invasora por la rapidez con que se propaga.