El laurel es un arbusto perenne o árbol de hasta 12 m. Pertenece a la familia de
las Lauráceas. Tiene la copa
densa, corteza lisa y hojas alternas, de color verde oscuro, con el peciolo corto,
el has lustroso, lanceoladas, coriáceas, con el borde ondulado
y muy olorosas si se las machaca. Flores amarillentas en umbelas, de Febrero
a Abril. Los frutos se dan en Otoño, son drupas negras de poco
más de 1 cm.
Habita: Regiones mediterráneas.
Cultivo: Planta ornamental. Se emplea en grupos, aislado, o como planta de maceta.
Crece con lentitud. Sus hojas se utilizan para cocinar y tienen utilidad
medicinal. Se le tiene como símbolo del triunfo en diversas competiciones.
Situación: Resistente, si el frio no es extremo. Le pueden dañar los vientos
fuertes o helados, por lo que necesitará algo de protección.
Sol o media sombra. Cualquier suelo, pero está mejor si es rico,
suelto y húmedo. Necesita agua en Verano.
Formación: Ramifica desde la base. Con el tiempo puede llegar a ser un árbol
de tronco único. También puede formar setos espesos y es
muy útil para hacer esculturas vegetales.
Poda: Aguanta muy bien los recortes, que se harán en Verano,
lo mismo que el despunte de ramas para que el follaje espese. La poda
de formación y la limpieza de ramas se hará en Primavera,
antes de que salgan los nuevos brotes. Aunque no sufren con las podas
fuertes tardan mucho tiempo en recuperarse. La plantas adultas sólo
se podan cuando es imprescindible.
Multiplicación: Por esquejes, tanto de raiz como de tallo. También por
semillas, pero es más lento. Deben sumengirse éstas en agua
antes de plantarlas.
Problemas: Es propenso a ser invadido por los cóccidos.