Las flores son blancas, de más de 1 cm., tienen cinco pétalos y estambres con la punta naranja. El fruto es esférico, de hasta 2 cm., de color negro azulado cuando madura en otoño. El fruto, llamando endrina, tiene gusto áspero y amargo y con él se produce vino, confituras, mermeladas y también algunos licores como el pacharán. Tanto las flores como los frutos y hojas tienen aplicaciones terapéuticas.
Originario: de Europa.
Variedades:
Prunus spinosa “plena”, tiene las flores blancas y dobles.
Prunus spinosa “purpurea”, también con las flores blancas, algo más pequeñas, y las hojas rojizas.
Situación: al sol. En suelos profundo y frescos, más bien pobres, con un buen drenaje y algo calcáreos.
Cultivo: como ejemplar aislado y también alineado en setos: retoña fácilmente desde la base y enseguida forma setos espesos e impenetrables.
Poda: cuando acaba el verano se puede recortar para mantener la forma y también eliminar la vegetación dañada o que moleste. Si se quiere formar como arbolito se deben cortar los chupones que acostumbra a emitir desde la base para que no acabe enmarañándose.
Problemas: la corteza contiene ácido prúsico y puede resultar tóxica. También hay que tener cuidado con las semillas, retirándolas o evitando machacarlas al elaborar dulces y licores. Ojo con excederse con el pacharán.