Originaria: de Nueva Zelanda.
Variedades: Dracena indivisa “rubra”, tiene las hojas de color rojizo.
Situación: al sol y también a media sombra. Conviene que esté protegida del sol extremo en verano. En terrenos con algo de acidez, que drenen bien para que no haya exceso de agua. Tolera la cercanía del mar.
Cultivo: se planta como ejemplar singular, en grupos de tres y además en contenedor. También como planta de interior. Da un toque exótico al jardín. Crece rápido y vigorosa. Soporta las heladas suaves. En los inviernos de los climas rigurosos conviene proteger las raíces acolchando alrededor. Los riegos deben ser espaciados y en profundidad. Las plantas jóvenes necesitan algo más de humedad.
Poda: no es necesaria, aparte se sanear las hojas marchitas y los frutos cuando se hayan secado.
Multiplicación: por las semillas y también por estacas obtenidas de los troncos maduros.