Variedades: De las primitivas dalias se han desarrollado miles de híbridos y variedades, hasta 20.000 hay registrados. Las hay de todos los tamaños, formas y colores, excepto el azul. Se clasifican sobre todo por el porte y la forma de la flor, algunas de sus clases, según la ADS (American Dahlia Society) son:
Dalias flor de cáctus, recto o curvado, tienen los pétalos de las flores enrollados y puntiagudos.
Dalias flor semicactus, con los pétalos menos enrollados que las anteriores.
Dalias flor de anémona, parecidas a aquella planta.
Dalia de bola, con las flores esféricas y los pétalos enrollados en forma de tubo.
Dalias bola miniatura.
Dalias formal decorativa.
Dalias informal decorativa.
Dalias flor de orquidea.
Dalias pompon.
Dalias flor de peonía.
Dalias nenúfar.
Originaria: de México, donde antaño la cultivaban los aztecas y actualmente es la flor nacional. Traída por los españoles en el siglo XVIII a modo de hortaliza, por sus raíces comestibles. Fue en Bélgica donde se empezaron a obtener variedades de vistosas flores.
Situación: en espacios abiertos, a pleno sol o bajo una sombra clara. En suelos moderadamente ricos en materia orgánica, que mantengan la humedad, pero con buen drenaje.
Cultivo: es una de las plantas de flor mejores y más variadas que a cambio necesita de bastantes cuidados. Empleada en borduras, para masas de color, solas o con otras plantas, también para flor cortada o en macetas. Conviene despejarla de malas hierbas y acolchar la base con mantillo o materia orgánica que mantenga la humedad. Se debe abonar regularmente, con una buena proporción de potasio cuando vaya llegando la floración. Las variedades muy altas pueden necesitar el apoyo de una estaca. Cuando el calor aprieta, la floración se detiene o se retrasa. En inviernos fríos puede perder la parte aérea.
Poda: en primavera los extremos de los tallos se pinzan para aumentar la ramificación. Para conseguir flores más grandes se deben eliminar algunos capullos. Se puede cortar a ras del suelo tras las primeras heladas.
Multiplicación: se plantan en primavera. Se multiplican por las semillas, mediante esquejes con raíz o dividiendo las raíces tuberosas. En zonas templadas las raíces se pueden dejar en el suelo todo el invierno, acolchándolos si hace más frío y si el frío es más intenso, se desentierran y se guardan en turba seca o en papel, en un lugar fresco y seco. Se volverán a plantar cuando acaben las heladas.
Problemas: las dalias son sensibles a distintas plagas y enfermedades, que debemos tratar en cuanto aparezcan.