Originaria: de las regiones tropicales de América Central.
Situación: a media sombra, sin que reciba la luz directa del sol. A resguardo de corrientes de aire. En tierra rica, suelta, fresca y esponjosa para que produzca hojas bien grandes.
Cultivo: no necesita cuidados especiales. Muy utilizada como planta de interior por sus hojas tan vistosas y sus pocas necesidades de luz. La temperatura no debe descender de los 10º. En ambientes secos, como se dan en verano o con la calefacción, deben pulverizarse las hojas a menudo. Necesita riegos frecuentes, pero sin encharcarla y dejando secar un poco el sustrato entre riegos. En la época de crecimiento se debe abonar cada semana.
Poda: se pueden cortar algunas hojas para controlar su tamaño.
Multiplicación: por esquejes que tengan alguna yema o bien raíces aéreas, en verano. Las plantas obtenidas así tardarán varios años en alcanzar la madurez, por lo que tal vez sea preferible comprarlas.
Transplante: después de un par de años debe cambiarse a una maceta mayor.
Problemas: el sol puede quemar las hojas, el exceso de agua las hace amarillear y el frío provoca manchas negras. Los frutos inmaduros son muy tóxicos.