Hojas verde oscuro, muy pequeñas, con forma de escama, solapadas
alrededor del tallo.Flores insignificantes en primavera. Las masculinas
son amarillas y alargadas, las femeninas, globulares. Los frutos son conos
pardos, redondos, de hasta 3 cm, con escamas coriáceas poligonales
y una protuberancia central. Las semillas maduran al segundo año.
La variedad C. Arizónica procede de México, tiene
forma cónica, hojas azuladas y la corteza rojiza que se desprende
en láminas, siendo muy común en jardinería.

Este ciprés centenario es el árbol más antiguo
del Jardín Botánico de Madrid
Habita: Por toda la región mediterránea.
Cultivo: Desde tiempos remotos con fines ornamentales. Se utiliza habitualmente
en los cementerios por lo que se le asocia con frecuencia con la muerte.
Como ejemplar singular o en grupos. También forma buenas barreras,
empleándose como seto, en especial la variedad C. Arizonica. En este caso conviene tener en cuenta que puede alcanzar una gran
envergadura.
Situación: El cipres prefiere los suelos frescos, medianamente ricos. En zonas despejadas y soleadas. Soporta
bien la sequía, pero sufre con los inviernos duros.
Formación: Tal vez necesite ser estacado en los primeros años.
Poda: Los primeros años no necesita poda, y después
puede que tampoco sea necesaria, salvo para curar o recomponer. En todo
caso, la aguanta bien y se debe realizar del otoño a mediados del
invierno, en la época vegetativa, para evitar las pérdidas
de savia por las heridas.
Multiplicación: Tolera mal el transplante. Lo mejor es utilizar ejemplares jóvenes
que vengan en macetas.
Problemas: Se debe observar en los que vienen en contenedor que la raiz
no ha comenzado a enrollarse formando una espiral, ya que esto provocará
que la planta nunca arraigue bien.
El ciprés en los libros:
"Sabía siquiera que la materia se desintegra, se
desvanece, que es caduca, finita, limitada. Sabía que la sombra del ciprés es alargada
y corta como un cuchillo."
Miguel Delibes, La sombra del Ciprés es alargada.