Las flores son pequeñas y coloridas, con cinco pétalos con aspecto de campanilla y hasta 5 cm. de diámetro. Pueden ser de distintos colores: rojo, naranja, amarillo, morado... Toda la planta es comestible, se utiliza en ensaladas a las que da un sabor picante que recuerda al berro.
Variedades:
Tropaeolum majus Alaska series,tiene las hojas salpicadas de blanco.
Tropaeolum majus ”Burpeei”, con las flores dobles, de color rojo intenso.
Tropaeolum majus ”Hermine Grasshof”, flores dobles, rojas. Como la anterior, no produce semillas y se reproduce por esquejes.
Tropaeolum majus ”Nanum”, es de talla corta.
Tropaeolum majus ”Salmon Baby”, da flores rosas con los pétalos con flecos.
Tropaeolum majus ”Peach Melba”, de pequeño tamaño, flores amarillo pastel con el centro naranja.
Originaria: de la región andina de América del Sur.
Situación: al sol o a media sombra. Prefiere la tierra fresca, suelta y arenosa, bien drenada y no muy rica. No le conviene el sol directo en las horas más tórridas del verano. Cuando aprieta el calor tampoco florecen. No soporta las heladas, se congela y luego vuelve a rebrotar.
Cultivo: se utiliza como anual y en borduras. También puede ser trepadora o cubresuelos y encaramarse a una valla, colgar de una maceta o revestir un terraplén. El abono con predominio de nitrógeno hará crecer el follaje en detrimento de la floración. Aunque aguanta los periodos secos, crece mejor con un aporte de humedad constante, sin excesos. La capuchina crece deprisa y no necesita cuidados, es una planta vistosa y resultona ideal para que practiquen los niños y los jardineros principiantes.
Multiplicación: en otoño o primavera dividiendo las matas o mediante semillas, sembradas en su sitio definitivo después de las últimas heladas.
Problemas: atrae a los pulgones, por lo que a veces se utiliza como señuelo situándola junto a otras plantas, como las del huerto, para librarlas de dicha plaga.