B.
Darwinii: Perenne, alcanza hasta 2,5 m. Tiene hojas similares
al acebo, flores amarillas en Primavera, frutos rojos en Otoño.
B.
Stenophylla: Perenne de hasta 3 m. Ramas largas y curvadas
que dan flores amarillas en Primavera.
B.
Verruculosa: Perenne. 1 m. de altura. Hojas aceradas y bayas
de color negro.
B.
Candidula: Perenne. Hasta 50 cm. Bueno para cobertura. Flores
amarillas.
B.
Julianae: Perenne de más de 2,5 m. Forma buenas pantallas.
Color rojizo en Otoño.
B.
Thunbergii Atropurpurea: Caducifolio. 2m. Hojas de un rojizo oscuro que se intensifica en el Otoño.
Exite una variedad "Nana" de 0,5 m.
B.
Thunbergii "Aurea": Caducifolio
de 1,5 m. y color amarillento.
B.
Otawensis "Purpurea": Caducifolio
de unos 2 m. de color púrpura.
Cultivo: No dan problemas. El uso que se les da depende de la variedad. Así
pueden se útiles para la rocalla, como seto, pantalla, en el arriate
o como ejemplar singular. Los perennifolios forman buenas barreras espinosas
y setos, ya sean formales o informales.
Situación: Resistentes, admiten muchos tipos de suelo y condiciones. Al sol o a media
sombra.
Poda: No es necesaria. En los de hoja caduca se cortan las ramas
molestas o dañadas al final del Invierno. En los de hoja perenne
se hará después de acabar la floración. No toleran
las podas fuertes, salvo B. Ottawensis y B. Thunbergii que
darán nuevos brotes con fuerza y colorido. Las plantas que cambian
de color en Otoño producen hojas más interesantes en las
ramas antiguas, por lo que no les convienen las podas intensas.
Multiplicación: En Verano por acodo o esqueje.
Problemas: Se debe tener cuidado con las espinas al podarlos o manipularlos. Lo mejor
es usar guantes.