Las flores se distribuyen en amentos femeninos, colgantes, y en amentos femeninos, erectos, dentro de la misma planta. Producen unos conos que contienen las semillas y persisten en el árbol varios años. Se aprovecha su madera, tan resistente que no se pudre. También la resina, de la que se obtiene trementina que tiene aplicaciones químicas y medicinales.

El alerce es una de la pocas conífera que pierden sus hojas en invierno
Variedades: Larix decidua pendula, tiene el porte llorón.
Originario: del las regiones montañosas del centro de Europa.
Situación: a pleno sol, mejor en espacios fríos y abiertos. En cualquier tipo de terreno, preferiblemente si son ricos, sueltos y bien drenados.
Cultivo: como ejemplar singular, también formando pantallas. Crece rápido y es bastante longevo (unos 700 años el alerce más antiguo conocido). Aguanta el frío, el viento y la contaminación. No resiste la falta de agua ni la salinidad marina.
Multiplicación: mediante las semillas.
Problemas: produce un gran número de desechos que se van acumulando al pie del árbol.