El acebo es un árbol o arbusto perennifolio de hoja ancha, de hasta
10 m. Pertenece a la familia
Aquifoliaceae. Corteza lisa y grisácea. Hojas coriáceas, con el margen
variable, normalmente espinosas (sobre todo en la parte baja), de un verde
intenso. Hay especies variegadas, con el borde de las hojas amarillo o
blanco. Flores insignificantes. Las bayas se mantienen todo el invierno,
son del tamaño de un guisante, de color rojo y venenosas.
Hay plantas masculinas y femeninas, con lo que para obtener frutos debe
haber plantas de ambos sexos próximas. Sus ramas y frutos se utilizan
como adorno de Navidad, lo que le ha puesto en serio peligro en algunas
zonas. Frecuente lugar de refugio para la fauna. En España es una
especie protegida.
Habita: Por toda Europa. Especie autóctona de la Comunidad de Madrid.
Cultivo: De crecimiento lento. Se puede plantar como ejemplar único, aunque
también es muy útil para formar setos. Se debe abonar en
la época de crecimiento y acolcharlo en la de reposo. Conviene
regarlo durante las temporadas de calor.
Situación: En cualquier suelo, mejor con algo de acidez. Al sol o en la sombra. Al
sol produce copas más densas y regulares.
Poda: Aguantan
las podas fuertes. Los setos se recortan durante la primavera, los árboles
y arbustos en el verano.
Multiplicación: Tolera
mal el transplante. Sus raíces se afianzan con mucha lentitud.
Utilizar ejemplares jóvenes y enriquecer el suelo al plantarlas.
Se puede intentar la plantación de semillas en primavera o de esquejes
en otoño.
Problemas: En caso de incendio arde con mucha intensidad. Frutos tóxicos para
el hombre.